miércoles, noviembre 23, 2005

Hoy

“Hoy te me escapas de las manos”, aunque dependiendo del estado de ánimo en el que me encuentre, esa misma afirmación podría cambiarse por “hoy me escapo de tus manos”. Aunque lo mas realista sería la expresión “hoy nos limitan las manos”. Tan sonriente como una lagrima desmedida, que la sola idea de deprimirme me causa la gracia suficiente como para entristecerme.
Labios, piel y sangre. Encías, carne y sexo. Lengua, huesos, flujo.
Embarazosa mezcla que me enloquece, me derriba y me trasnocha.
Mis mejores armas, mis silencios. Pero, ¿qué puede pasar cuando dos flancos del mismo ataque utilizan las mismas armas? Silencio para atraerte. Silencio para no alejarte.
Relojes como anfetas, tabaco como excusa, miradas como dardos, gritos que me callan y silencios que me enferman.
Y todo bajo el infernal y latente ritmo de Jazz

4 comentarios:

Jorge Magano dijo...

Sé que nadie me ha dado vela en este entierro, pero...

Mecagüenmimasho!!!

El Selenita dijo...

En que dices cagarte, muchacho?

Eva Bntz dijo...

y tambien esa de "hoy cojo mis manos y las tiro al manzanares" se la comerán patos infectos bajo el ritmo del scratching más burdo. Será que hoy me encuentro rayada.

Eva Bntz dijo...

aclaración: "el scratching burdo" es el de las obras de la M30. Mis manos claro antes de caer al rio estaban atadas al volante.